Qué limitado que está el término discriminar.
Parece que fuera una palabra mala, parece que describe a la persona que dice "yo discrimino..." pero nunca podés terminar la frase porque todos ya te miran mal, abren los ojos de manera rara y piensan "él discrimina" "ella discrimina", júzguenla, quémenlo en la hoguera, no le hablen más, es un discriminador. Y uno quiere terminar la frase sin que lo juzguen, quiere decir "yo discrimino p..." pero no, no la vas a terminar porque discriminar, discriminar no se hace eso nena, no se hace eso nene, no hay que discriminar, no hay que marginar, no, no, ubicate y loco, no dicriminés. "Pero yo quería decir que yo discrimino pe..." que te calles, carajo, no seas homofóbico querés, eso es una enfermedad, no la homosexualidad, no margines por el color de piel vos, que te pensás que sos superior a los demás, ¿qué te creés? "Dejame terminar la frase, yo discrimino pero..." no, no te voy a dejar terminar la frase porque odio a la gente que discrimina, a esa gente hay que discriminar, no a los pobres gays, a los pobres negros, a los pobres bolivianos, a los pobres rosarinos come gato, a los bajitos, a los gorditos, a los feos. No se hace eso, no hay que discriminar.
"Yo discrimino, pero discrimino lo verdadero de lo falso, lo bueno de lo malo, discrimino una cosa de otra, no a las personas, no soy homofóbica, no margino a las personas, no, no, acá me parece que te olvidaste gracias a tu necedad, a la limitación de tu cerebro, a la simplificación de la palabra discriminación, te olvidaste de todos los significados de la palabra, te olvidaste, campeón."
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