domingo, 24 de febrero de 2013

Palabras, palabras, palabras.

Hay palabras que se las lleva el viento. Hay otras, en cambio, que no pueden irse porque están plasmadas en un papel. Las palabras que te dedico no quiero que queden escritas nada más, quiero que se graben en tu mente para que las pienses, las examines y las recuerdes, y en tu corazón para que las sientas.
No sirve de nada escribir palabras lindas o que quedan lindas puestas una al lado de la otra si no transmiten nada. Son palabras vacías, y no querría regalarte algo así. Es como un envoltorio sin nada adentro o una persona bellísima sin sentimientos ni inteligencia. No están completos, no tienen un por qué ni un para qué.
Lo mismo pasa con las palabras. Yo quiero que sientas su presencia, su peso. Quiero que las guardes frente a tus ojos, que las veas siempre... que no las olvides. Quiero que sean más que palabras.
Dicen que las palabras se transforman en acciones. Entonces, que tus acciones sean significativas, con un sentido, con un buen propósito.
Dicen que los pensamientos se transforman en palabras. Cuidado con lo que pensamos, porque las palabras, cuando son las correctas, tienen la capacidad de cambiar al mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario