No entraré en la poética, ni en el amorío hacia vos, ni en mis caprichos inconcebidos, ni en mi soberbia, ni en mis logros. Sólo vengo a decir una verdad, una verdad que me persigue hace rato queriendo salir gritando de mí enojada. La soberbia se me ríe en la cara y me dice que ganó. La comencé a odiar, y está dentro mío, alimenta mi ego, me hace sentir superior, superior que yo misma, superior que los demás. Y eso me hace odiarme, porque aún hay una humildad, soberbia, pero es humilde, que no quiere que me invada por completo. No quiere, no lo permite, está llorando a cántaros el avance impasible de la soberbia. No te queremos acá! Salí! Rajá o te sacamos a patadas! Decía la humildad, pero ni ella se lo creía. Y yo que sin saber qué hacer no sabía cómo reaccionar... el problema es que me la creo. Y mi mente se pelea entre ella misma, se quiere poner los pies en la tierra pero la soberbia la sube con fuerza. Y hace fuerza y no puede bajarse ya. Digamos que me odiaría. Digamos que octubre nunca está muy bueno para mí. Digamos que no sé por qué digo tanto si en verdad mi soberbia se me seguirá riendo en la cara, se me reirá cada día más fuerte, me va a consumir el alma hasta dejarla podrida y corrompida. Y ahí es cuando Dios me va a salvar, y gracias. Porque si ya lo hiciste una vez, y mil quinientas millones veces más, una más lo vas a hacer, tengo esa fe aún... gracias.
Igualmente, me seguiré odiando mientras que la soberbia viva en mí.
lunes, 29 de octubre de 2012
La vida es poesía. Así lo dice quien dice que lo siente. Y yo lo siento, mi vida es poesía. Y la escribo, a cada momento. Versos. Poesía libre, sonetos, rimas y metáforas. Vivo la poesía, soy un poeta enamorado de lo que llamamos vivir. La gente es poesía, belleza subjetiva, sentimientos liberados, gritos al universo. Los animales son poesía, seres indefinidamente sorprendentes, guardianes de la naturaleza. Los niños son poesía, alegría del mundo, primicia del futuro. La locura es poesía, libertad del inconsciente, alegría del loco. La vida es poesía, arte del universo...
miércoles, 3 de octubre de 2012
Insomnio, hambre y dolor.
¿Qué será este noctambulismo tan sucesivo? Será la carencia de amor, de dolor. Las palabras me cuestan, el sueño también. A esta hora aún mi despertador no suena y ya el día nació. ¿Qué vuela en mi interior para hacer mi mañana tan pronta? Un recuerdo atolondrado quizá se aproxima, lo dudo, no quiero que así sea. La noche aún está estampada en el cielo y yo acá, con mi café como todas las mañanas, pero más temprano.
Será el amor, será el dolor, será el hambre, será el insomnio. Pero ¿qué es realmente? No voy a decir que lo seas, pero si lo sos, ¿podrías no serlo más? ¿Por qué no sos hambre, no sos dolor, no sos insomnio? Si fueras eso te querría. Pero no, tenías que ser vos, causante natural de todos mis delirios matutinos. Matutinos, diurnos y de paso nocturnos. Tenías que ser el autor de mi tristeza. De mi dolor, de mi hambre, de mi insomnio. ¿Con qué necesidad?
Mi café se acaba de a poco y la hora de mi mediodía iniciará pronto, aunque a veces no sepa a qué me refiero precisamente cuando digo mediodía, pero en fin. Mi insomnio, mi hambre, mi dolor... mi hambre, mi insomnio... mi hambre. Igual... ni quería quererte.
Será el amor, será el dolor, será el hambre, será el insomnio. Pero ¿qué es realmente? No voy a decir que lo seas, pero si lo sos, ¿podrías no serlo más? ¿Por qué no sos hambre, no sos dolor, no sos insomnio? Si fueras eso te querría. Pero no, tenías que ser vos, causante natural de todos mis delirios matutinos. Matutinos, diurnos y de paso nocturnos. Tenías que ser el autor de mi tristeza. De mi dolor, de mi hambre, de mi insomnio. ¿Con qué necesidad?
Mi café se acaba de a poco y la hora de mi mediodía iniciará pronto, aunque a veces no sepa a qué me refiero precisamente cuando digo mediodía, pero en fin. Mi insomnio, mi hambre, mi dolor... mi hambre, mi insomnio... mi hambre. Igual... ni quería quererte.
It's about
flasheos míos,
reflexiones poco útiles,
yo lo entiendo
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)