viernes, 3 de mayo de 2013

Esto ya debería haber pasado.

*Conversación que podría suceder algún día*
-¿Cómo estás?
-Bien, ¿vos?
-Bien. Te extraño.
-Oh, que mal, yo también te extraño, o sea, hace miles que no nos vemos.
-Sí. pero te extraño en serio.
-Sí, yo también te lo digo en serio, no te estoy mintiendo.
-Sí, ya sé. Pero vos no lo sentís como yo.
-¿Qué decís? No sé como lo sentirás vos, pero yo te extraño.
-Me imagino, pero no te das una idea de la manera en que te lo digo.  Me haces mucha falta, sabés lo que hago cuando no estás cerca.
-Ah... eso. Sí, no me gusta que hagas eso, ¿sabias?
-Sí, lo sé. Pero sin vos no puedo no hacerlo. Me ayuda a no estar tan sólo.
-Sí, ya sé pero no es la manera en que deberías sentirte acompañado. Te estás haciendo mucho daño ¿sabías? Y nunca quise eso. Siempre te quise un montón, y te quise ayudar a que te vaya bien en la vida.
-Bueno. Pero no lo hiciste. Y extraño esos tiempos que pasabas conmigo. Me sentía tan bien.
-Sí, perdón. Es que anduve bastante ocupada últimamente, estuve pasando tiempo con un amigo que conocés pero que no lo querés... ese que varias veces quise presentarte.
-¿Otra vez? No me lo vas a querer seguir encajando a la fuerza, sabés que no quiero saber nada con Dios.
-Sí, ya lo sé, pero es la mejor manera en la que te puedo ayudar. La mejor de las mejores. Y vos no lo aceptás. Así que no puedo hacer nada.
-Es que, hay algo que no entendiste: para mí, la mejor manera de presentarme a Dios es que estés vos conmigo. Cerca. Ayudándome. Las palabras a mi no me convencen, lo sabés muy bien. La única persona capaz de hacerme cambiar sos vos, pero no con lo que decís, sino con lo que sos y lo que hacés.
-Sí, puede que tengas razón. En realidad, la tenés. Las palabras convencen pero los ejemplos arrastran. Siempre tuve eso en claro, y traté de aplicarlo, pero lo que pasa es que me di por vencida demasiado rápido. Siempre voy a estar arrepentida por eso y me encantaría volver el tiempo atrás, seguir cerca tuyo, ahora ya es tarde.
-Nunca es tarde, sabés que te sigo esperando. Te pido a gritos silenciosamente que me salves. Y no me escuchás, parece.
-Basta, me hacés sentir mal. Siempre que te veo me pongo triste, porque sé que no pude ayudarte, que fui cobarde. Eras muy opuesto a mí (lo sos) y no pensé, entré en pánico nomás y sentí que si estaba con vos, vos me ibas a cambiar. Ibas a hacerme peor de lo que soy. Y yo no quería eso. Tampoco quería que dependieras de mí para ser feliz. Quiero tu felicidad, pero tu felicidad por vos, por tus logros, por tus medios, por tu persona. No por mí.
-Es que vos me hacías feliz, me dabas paz. Tenías confianza en mí y eso me hacía sentir completo. No sé por qué te alejaste, perdón por hacerte sentir mal.
-Basta, estoy al borde del llanto y no quiero llorar por cosas que pasaron hace un año.
-Bueno, pero es que te extraño y vos a mí no me extrañás.
-Te dije que sí. Te extraño muchísimo, y aún me gustás muchísimo. Y te quiero de una manera tan particular y única que pienso en vos gran parte del tiempo.
-Yo pienso en vos siempre.
-A mí el siempre... a mí el siempre me queda corto. Perdón ché.
-No me pidas más perdón, no hiciste nada malo.
-Sí lo hice, todo. Perdón.

miércoles, 17 de abril de 2013

miércoles, 3 de abril de 2013

Dar felicidad hace a la felicidad propia. Es el camino más rápido para sonreír. Aunque a veces hace que una parte dentro de uno mismo llore a cántaros por las tristezas que no pueden salir. 
Igualmente, no pido que eso pase, soy feliz, muy feliz, dichosamente feliz. 
No pido nada que me haga feliz porque yo ya encontré a alguien que lo hace.


I can't see it, but I can feel it. 

(Está en todas las caras que veo y ayudo).






 (En aquellas que no también).

lunes, 1 de abril de 2013

Que nadie me joda con eso de que la gente no cambia, es mentira, la gente está SIEMPRE cambiando. Lo ví, lo viví, yo también cambié. ¿Y? ¿Acaso no todos quieren eso? ¿No les encanta estar siempre a la moda, tirando facha, llamando la atención, siempre de una manera diferente? ¿No les encanta a todos eso de dejar lo antiguo en el pasado y ponerse en onda? ¿Ah no?
Que nadie me venga con eso de que el tiempo te demuestra como son las personas, es todo mentira, el tiempo pasa nomás y las personas cambian con él. Nadie está disfrazado de nada, cada uno es lo que es y cambia con cada segundo que pasa, el tiempo no hace magia ni es ningún detective que desenmascara personas. Basta de meter excusas loco, media pila, acepten que los cambios son lo único permanente.



¿Y qué duele más que ver a un amigo cambiar? ¿Cómo hacer de cuenta que es igual que ayer? No se puede pasar por alto lo que ya es obvio, se dio vuelta como un panqueque un mundo y no es fácil omitir ese cambio. Claro que es más bien un proceso, uno va viendo: primero su entorno, después la ropa, la forma de hablar, los lugares que se frecuentan, las actitudes hasta llegar a la ideología, la mente casi completa. Siempre queda un poquito de lo que uno fue antes. Pero uno nunca tiene escondido lo que va a ser después.
Mantengo mi postura, lo que permanece siempre igual es el cambio.

domingo, 24 de marzo de 2013