domingo, 27 de enero de 2013

Que cosa ché.

Mi vida en ese entonces se resumía en dos palabras: felicidad y fracasos. Yo también me preguntaba hace un tiempo, por qué relacionar palabras tan contrarias, y me respondí a su vez, que en verdad, tienen mucha relación. Soy de las que consideran que los fracasos conducen a algo mejor, en este caso a la felicidad misma, porque ganar siempre sólo te permite ver que sos bueno y oculta tus errores, en cambio al perder uno puede visualizar lo bueno y lo malo de la situación, y de uno mismo, también. Por eso, me gusta asociar la felicidad a mis fracasos, que al mismo tiempo los considero como triunfos.

Believe

-Deberías creer en Dios, viste que dicen que hace milagros.
-Sí, sé que dicen que hace milagros pero... ¿qué tiene que ver con que crea o no?
-Es que Él hizo un milagro.
-Ah sí, ¿cuál?
-Nuestro amor.