Estuve buscando en mi alma últimamente el equilibrio para poder vivir bien. Por desgracia no, no lo conseguí. No lo consigo. Estoy escuchando una canción. Y se me cruzan varias imágenes, momentos, personas. Es irritante... la verdad.
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Los hombres y las mujeres fueron fabricados así para lastimarse mutuamente y superarse en tarados entre sí. Los hombres astutos no se dejan llevar por los chamuyos y siempre están atentos ante una posible herida. Los ingenuos se dejan llevar, confían por demás, se pierden en su complemento y se lastiman finalmente.
Todos quieren tener una pareja. Un alguien que sea
ese alguien y no cualquier otro. Alguien que sea lo único que la mente escuche y no pueda perder. Alguien que te pase a buscar, que te mire, que te complazca, que quiera que seas mejor y que te quiera ver bien. Que no se abandone por vos y que no te permita abandonarte por él. Ese alguien es aquel que te abraza y no abusa de los besos pero no escatima tampoco, sabe que cada beso es único y diferente, y que los excesos son peligrosos. Siempre sabe qué decir para hacerte sentir bien o mal, o simplemente para hacerte sentir. Es
ese que hace de un silencio incómodo algo agradable. Es
ese alguien que si no lo querés ver lo va a entender y no va a estar celoso de todos tus amigos inclusive, tu perro. Es el que te espera y se enoja para demostrar su desaprobación cuando haces algo malo... aunque a veces
él también crea que romper las reglas está bueno. Este
alguien especial es
alguien que se deleita en tu sonrisa y se ahoga en tus lágrimas. Llora por vos, ríe por vos y con vos. Pero no se obsesiona. Sólo ama. Y digo "sólo" como si fuera poco... Y al final...
ese alguien que te quiere tanto, que te trata de cuidar, que trata de hacerte feliz... es simplemente un hombre o una mujer que busca un camino en su vida. Y tal vez elija bien, no lo voy a negar... Pero es sólo eso. Una persona. Un complemento... y podemos vivir sin ello si tratáramos, muchos lo consiguieron... Aunque no me opongo, creo que no es lo mismo. Pero es posible ser nuestro propio complemento.